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Piedras en el riñón y el uréter: cuándo tratarlas y cómo prevenirlas

Un cólico renal duele mucho y asusta. Aquí te explico por qué se forman las piedras, cuándo salen solas, cuándo hay que tratarlas, qué opciones hay y qué puedes hacer para evitar otro cólico.

Revisado por el Dr. Mario Domínguez Esteban, urólogo (n.º de colegiado 392860199). Jefe de Sección de Uro-Oncología, H. U. Marqués de Valdecilla.Última revisión: · Próxima revisión: oct 2027

Qué son las piedras y qué es un cólico

Las piedras, también llamadas cálculos o litiasis, se forman cuando algunas sustancias de la orina se juntan y cristalizan. Pueden quedarse en el riñón sin dar molestias durante años, o bajar por el uréter, el tubo que lleva la orina del riñón a la vejiga.

Si la piedra tapa el uréter, la orina no pasa bien y aparece el cólico renal: un dolor fuerte en la espalda o el costado, que puede bajar hacia la ingle y que va y viene. Es frecuente notar náuseas o vómitos, ganas de orinar a menudo o ver sangre en la orina.

Para confirmar la piedra y ver su tamaño y su sitio se usan la ecografía o un TAC de baja dosis. Esos datos deciden qué hacer.

Durante el cólico

La guía europea recomienda como primera opción para el dolor los antiinflamatorios (AINE) o el metamizol, y el paracetamol. Los antiinflamatorios no son adecuados para todo el mundo, por ejemplo si tienes problemas de riñón, de estómago o de corazón. Toma solo lo que te haya indicado tu médico.

Si el dolor no cede con el tratamiento, o si hay fiebre, hay que aliviar la obstrucción. Lo explico en Cuándo consultar.

¿Se expulsan solas?

Muchas piedras pequeñas del uréter salen solas con la orina. Según los estudios que recoge la guía europea:

  • Las menores de 5 mm salen solas en unos 3 de cada 4 casos; si están cerca de la vejiga, en unos 9 de cada 10.
  • Las de 5 mm o más salen solas en unos 6 de cada 10 casos. Cuanto más grande, menos probable.
  • Tardan de media unas 2 o 3 semanas, aunque cada persona es distinta.

Mientras esperas, tu urólogo puede proponerte un medicamento que relaja el uréter (un alfabloqueante). Ayuda sobre todo con piedras de 5 a 10 mm cerca de la vejiga. Para este uso se receta fuera de ficha técnica, es decir, fuera de las indicaciones oficiales del medicamento, y puede dar mareo al levantarse o congestión nasal.

Si la piedra sale, guárdala (puedes orinar a través de un colador) y llévala a la consulta: analizarla ayuda a prevenir la siguiente.

Cuándo hay que tratarlas

Una piedra del uréter se trata si tiene pocas posibilidades de salir sola, si el dolor no se controla, si la obstrucción no se resuelve con el tiempo o si el riñón funciona peor. También cuando hay un solo riñón o piedras en los dos lados.

Una piedra del riñón se trata si crece, si obstruye, si da infecciones o dolor, o si tu salud o tu situación lo aconsejan: por ejemplo, si tu trabajo o tus viajes hacen arriesgado un cólico. Una piedra pequeña que no da molestias puede vigilarse. Se decide contigo.

Si una piedra obstruye el riñón y hay infección, primero se coloca un drenaje para que la orina salga: un catéter doble J por dentro o una nefrostomía, un tubo fino que sale por la espalda. Se dan antibióticos y la piedra se trata cuando la infección se ha resuelto.

Opciones de tratamiento

La elección depende del tamaño, el sitio y la dureza de la piedra, de tu cuerpo y de tu salud:

Ondas de choque (LEOC)
Desde fuera del cuerpo, un aparato envía ondas que rompen la piedra en fragmentos, que luego salen con la orina. No necesita cortes ni anestesia general y vuelves a casa el mismo día. Funciona bien en piedras de hasta unos 2 cm, salvo algunas de la parte baja del riñón y las muy duras. A veces hace falta más de una sesión. No se usa en el embarazo, si hay problemas de coagulación, una infección de orina sin controlar, una obstrucción por debajo de la piedra o un aneurisma cerca de ella, ni cuando la obesidad o la forma del esqueleto impiden enfocarla.
Ureteroscopia con láser
Por la uretra, sin cortes, se sube un instrumento fino con cámara hasta la piedra, en el uréter o dentro del riñón (ureteroscopia flexible). Un láser de holmio o de tulio la rompe en fragmentos o en polvo, y los trozos mayores se extraen. Se hace con anestesia general o raquídea y normalmente vuelves a casa el mismo día o al siguiente. Comparada con las ondas de choque, deja sin piedra en una sola sesión con más frecuencia, a cambio de algo más de complicaciones.
Cirugía percutánea (NLP)
Para piedras grandes del riñón, de más de 2 cm, es la primera opción de la guía europea. Con anestesia general, se entra en el riñón a través de un orificio pequeño en la espalda o el costado y se rompe y extrae la piedra. Requiere un ingreso corto.

Pocas veces hace falta otra vía, como la laparoscopia. Las técnicas disponibles dependen de cada centro.

El catéter doble J

Es un tubo fino y flexible que va por dentro, del riñón a la vejiga, y deja pasar la orina. No se ve desde fuera. Se pone para aliviar una obstrucción o después de algunos tratamientos, pero no siempre: tras una ureteroscopia sin complicaciones la guía europea recomienda no dejarlo.

Mientras lo llevas puede haber molestias en el costado al orinar, prisa por orinar, ir más veces al baño o algo de sangre en la orina. Un alfabloqueante puede aliviarlo. El catéter es temporal: hay que retirarlo o cambiarlo en la fecha prevista. Si llevas uno y no sabes cuándo se quita, pregunta.

Efectos y riesgos

  • Ondas de choque. Es frecuente ver sangre en la orina y tener dolor los primeros días. Los fragmentos pueden dar un cólico al salir y, a veces, se acumulan en el uréter y hay que tratarlos. Un hematoma en el riñón con síntomas es raro: unos 2 casos de cada 1.000.
  • Ureteroscopia. La mayoría de las complicaciones son leves. Puede haber infección de orina y, con menos frecuencia, una infección generalizada (hasta 5 de cada 100). Con el tiempo, el uréter puede estrecharse en unos 3 a 5 de cada 100.
  • Cirugía percutánea. En una revisión de casi 12.000 pacientes, alrededor de 1 de cada 10 tuvo fiebre y unos 7 de cada 100 necesitaron una transfusión. Las lesiones de órganos vecinos son raras.
  • Fragmentos que quedan. Tras cualquier técnica pueden quedar restos que salen solos, crecen o requieren otro tratamiento.

Avisa si tomas anticoagulantes o antiagregantes: las ondas de choque y la cirugía percutánea suelen requerir suspenderlos o ajustarlos.

Cómo evitar otro cólico

Las piedras pueden volver a formarse. Estas medidas generales sirven para la mayoría de las personas:

  • Agua. Bebe entre 2,5 y 3 litros al día, repartidos y sobre todo agua, para orinar más de 2,5 litros. Si tu médico te ha pedido limitar los líquidos por un problema de corazón o de riñón, sigue su indicación.
  • Sal. No más de 4 a 5 gramos al día, contando la que llevan los alimentos.
  • Proteína animal. Sin excesos de carne, pescado o huevos: la guía habla de 0,8 a 1 gramo por kilo de peso al día.
  • Calcio. No lo quites: el calcio de la dieta en cantidad normal (1 a 1,2 gramos al día, por ejemplo con lácteos) protege. Los suplementos, solo si te los indican.
  • Dieta y hábitos. Muchas verduras y fruta, un peso saludable, actividad física, menos refrescos y alcohol, y sin excesos de vitamina C en suplementos.

Se recomienda analizar la piedra en todos los casos. Si el riesgo de que vuelvan es alto, se hace un estudio de sangre y de orina de 24 horas, como pronto 20 días después del cólico y preferiblemente hacia los 3 meses. Según el resultado, puede haber medidas específicas o medicación.

Dónde se trata

En la práctica privada, en Urología Mínimamente Invasiva (UMI), se ofrece un tratamiento adaptado e individualizado a cada caso.

Cuándo consultar

  • Consulta de forma urgente si tienes fiebre o escalofríos con un cólico o con una piedra que obstruye, si el dolor no cede con el analgésico que te han indicado, si tienes un solo riñón y te da un cólico, si no orinas nada o si los vómitos no te dejan tomar la medicación.
  • Consulta de forma preferente con tu médico si llevas un catéter doble J y no sabes cuándo se retira, si una piedra no ha salido en unas semanas o si te han encontrado una piedra y no sabes si hay que tratarla.

Tienes más detalle en las señales de alarma.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en salir una piedra?

Las piedras pequeñas del uréter tardan de media unas 2 o 3 semanas, aunque cada persona es distinta. Si en ese tiempo no sale, el dolor no se controla o hay fiebre, se valora tratarla.

¿Hay que operar todas las piedras?

No. Muchas piedras pequeñas salen solas, y una piedra pequeña en el riñón que no da molestias puede vigilarse. Se tratan las que obstruyen, dan dolor o infecciones, crecen o tienen pocas posibilidades de salir.

¿Qué tratamiento me conviene: ondas de choque o láser?

Depende de la piedra y de ti. La ureteroscopia con láser deja sin piedra en una sola sesión con más frecuencia; las ondas de choque no necesitan anestesia general y dan menos complicaciones, pero a veces hacen falta varias sesiones. Se decide con tu urólogo según tu caso.

¿Cuánto tiempo se lleva el catéter doble J?

Depende del motivo por el que se puso: desde unos días hasta algunas semanas. Es temporal y hay que retirarlo o cambiarlo en la fecha prevista. Si no la conoces, pregunta.

¿Las ondas de choque dañan el riñón?

Es frecuente ver sangre en la orina los primeros días. Un hematoma en el riñón con síntomas es raro, unos 2 casos de cada 1.000. Por eso no se usan si hay problemas de coagulación o anticoagulantes que no se pueden suspender.

¿Cuánta agua tengo que beber?

Entre 2,5 y 3 litros al día, repartidos a lo largo del día y sobre todo agua, para orinar más de 2,5 litros. Una orina clara es buena señal. Si tienes un problema de corazón o de riñón y te han pedido limitar los líquidos, sigue esa indicación.

¿Tengo que dejar los lácteos?

No. El calcio de la dieta en cantidad normal protege frente a las piedras más frecuentes; quitarlo puede ser contraproducente. Lo que sí conviene es limitar la sal y no abusar de la proteína animal.

¿Para qué se analiza la piedra?

Saber de qué está hecha ayuda a elegir la prevención. Por eso, si la expulsas, guárdala y llévala a la consulta.

¿Tengo que dejar los anticoagulantes?

Avisa si tomas anticoagulantes o antiagregantes. La ureteroscopia a veces puede hacerse sin suspenderlos; las ondas de choque y la cirugía percutánea suelen requerir suspenderlos o ajustarlos. No los dejes por tu cuenta.

¿Lo cubre mi seguro o la sanidad pública?

La cobertura depende de cada póliza; consulta con tu aseguradora. En la sanidad pública, tu médico de familia te deriva al servicio de Urología si lo considera necesario; las técnicas disponibles dependen de cada hospital.