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Tratamiento · Salud sexual

Disfunción eréctil: causas, estudio y tratamientos

La disfunción eréctil es una consulta frecuente y tiene tratamiento. Aquí te explico por qué ocurre, por qué conviene revisar también el corazón, cómo se estudia y qué opciones hay: desde los hábitos y las pastillas hasta las ondas de choque y la prótesis de pene.

Revisado por el Dr. Mario Domínguez Esteban, urólogo (n.º de colegiado 392860199). Jefe de Sección de Uro-Oncología, H. U. Marqués de Valdecilla.Última revisión: · Próxima revisión: oct 2027

Qué es y por qué ocurre

La disfunción eréctil es la dificultad persistente para conseguir o mantener una erección suficiente para una relación sexual satisfactoria. Es una consulta frecuente: en un estudio con casi 2.500 hombres españoles de 25 a 70 años, la tenían entre 1 de cada 8 y 1 de cada 5, según cómo se midiera, y era más frecuente con la edad.

La erección depende de que llegue bien la sangre al pene, de los nervios, de las hormonas y de la mente. Por eso las causas son variadas, y a menudo se combinan varias:

  • Vasculares. El tabaco, la tensión alta, el colesterol alto, el sobrepeso y la falta de ejercicio dañan las arterias, también las del pene.
  • Diabetes. Afecta a los vasos sanguíneos y a los nervios.
  • Hormonas. La testosterona baja, que suele ir con menos deseo sexual y cansancio, y algunos problemas de tiroides.
  • Medicamentos y drogas. Algunos tratamientos para la tensión, los antidepresivos, los tratamientos hormonales del cáncer de próstata, el alcohol en exceso y otras drogas.
  • Causas psicológicas. El estrés, la ansiedad, la depresión o los problemas de pareja. A menudo se suman a una causa física.
  • Cirugía o radioterapia de la pelvis. Por ejemplo, el tratamiento del cáncer de próstata.

Una señal de aviso para el corazón

La disfunción eréctil comparte factores de riesgo con las enfermedades del corazón y de las arterias, y puede ser una de sus primeras señales. En un análisis de 12 estudios con más de 36.000 hombres, los que tenían disfunción eréctil tenían casi un 50 % más de riesgo de enfermedad cardiovascular.

Por eso merece una revisión, aunque te encuentres bien: tensión arterial, azúcar y colesterol. Cuidar esos factores ayuda al corazón y, muchas veces, también a la erección.

Cómo se estudia

  1. La conversación. Cómo son las erecciones con la pareja y por la mañana, desde cuándo, el deseo sexual, la eyaculación, tus enfermedades, tu medicación y tus hábitos. Si quieres, tu pareja puede acompañarte.
  2. Un cuestionario. El IIEF-5 tiene cinco preguntas y ayuda a medir la intensidad del problema y a valorar después el efecto del tratamiento. Puedes consultarlo antes de la cita en el enlace al cuestionario IIEF-5 de la sección de herramientas. Orienta, pero no explica la causa.
  3. La exploración. Se exploran los genitales y se toma la tensión arterial.
  4. Un análisis de sangre. Glucosa, colesterol y testosterona, esta última por la mañana y en ayunas. Sirve para descubrir problemas que se pueden tratar, como una diabetes que no se conocía o una testosterona baja.
  5. Ecografía Doppler del pene, solo en algunos casos. Mide el riego sanguíneo del pene durante una erección provocada con un medicamento. Se usa cuando se sospecha una causa vascular, cuando las pastillas no funcionan, para valorar las ondas de choque o si hay una curvatura del pene.

Tratamientos, paso a paso

La guía de la Asociación Europea de Urología (EAU) de 2026 no plantea escalones rígidos: el tratamiento se elige contigo según tu salud, tus preferencias, su eficacia y lo invasivo que es. Este es el orden habitual:

Hábitos y factores de riesgo
Es lo primero, antes de otros tratamientos o a la vez: dejar de fumar, hacer ejercicio (sobre todo aeróbico), perder peso y controlar la tensión, el azúcar y el colesterol. Se revisa también la medicación, pero no dejes ninguna por tu cuenta. Si la testosterona está baja, tratarla puede ayudar. Si hay un componente psicológico, la terapia sexual o cognitivo-conductual, idealmente con la pareja, mejora los resultados.
Pastillas
Los inhibidores de la fosfodiesterasa 5 (PDE5) son el primer tratamiento con medicamentos. Hay cuatro aprobados en Europa, con una eficacia parecida; se diferencian sobre todo en cuánto dura su efecto. No provocan la erección por sí solos: necesitan estimulación sexual. Los efectos secundarios más frecuentes, como dolor de cabeza, enrojecimiento de la cara, digestiones pesadas o congestión nasal, suelen ser leves. Tómalos solo con receta.
Tratamientos locales
El alprostadil es un medicamento que se aplica en el propio pene. Puede usarse en crema, aplicada en el orificio de la punta del pene, o como una pequeña barrita que se introduce en la uretra; es menos invasivo, pero también menos eficaz. También puede inyectarse en el pene (inyecciones intracavernosas): se aprende a hacerlo en la consulta y consigue una erección en más de 7 de cada 10 hombres, aunque muchos lo dejan con el tiempo. Puede dar dolor y, a veces, una erección demasiado prolongada.
Ondas de choque de baja intensidad
Un tratamiento sin medicamentos ni cirugía para algunos casos de causa vascular. Lo explico más abajo.
Dispositivo de vacío
Un cilindro que se coloca sobre el pene y, al hacer el vacío, atrae la sangre; un anillo en la base mantiene la erección. No lleva medicamentos. El anillo no debe dejarse más de 30 minutos, y no es adecuado si tomas anticoagulantes o tienes problemas de coagulación.
Prótesis de pene
Una solución definitiva cuando los demás tratamientos no funcionan o no son adecuados, o si la prefieres. Lo explico más abajo.

Ondas de choque focales de baja intensidad

Es un tratamiento con ondas de choque focales de baja intensidad: un aparato concentra las ondas sobre el pene para mejorar su riego sanguíneo. Se hace en varias sesiones cortas en la consulta, sin anestesia ni sedación y sin ingreso. Puedes notar un ligero cosquilleo, y ese mismo día haces vida normal.

Está pensado para la disfunción eréctil de causa vascular, también en hombres a los que las pastillas les funcionan poco. No está indicado cuando la causa es hormonal, neurológica o solo psicológica. Si tomas pastillas (inhibidores de la PDE5), puedes seguir tomándolas hasta que se note el efecto.

La guía europea de 2026 recoge, como recomendación débil (el beneficio esperado es más limitado o menos seguro), que pueden ofrecerse, solas o junto con las pastillas:

  • En la disfunción eréctil leve de causa vascular.
  • Como alternativa, si no quieres o no puedes tomar pastillas.
  • Si tienes una causa vascular y las pastillas te funcionan poco.

Conviene saber qué esperar. Según la guía, la mejoría es leve o moderada, y entre 4 y 8 de cada 10 hombres la consideran satisfactoria. Algunos hombres notan un cambio a partir de las primeras semanas, aunque la mejoría suele valorarse entre 1 y 3 meses después de terminar las sesiones. El efecto no es permanente: puede durar meses y tiende a disminuir con el tiempo, y el tratamiento puede repetirse. Los resultados dependen del tipo de aparato y del protocolo: un ensayo con ondas radiales no encontró diferencias frente a un tratamiento simulado.

Prótesis de pene

Es una operación en la que se colocan unos cilindros dentro del pene. Puede ser una opción si los demás tratamientos no funcionan o no son adecuados para ti, o si prefieres una solución definitiva. Hay dos tipos:

  • Hinchable. Los cilindros se llenan de líquido con una pequeña bomba que queda dentro del escroto; las de tres piezas llevan además un pequeño depósito en la parte baja del abdomen. Va completamente dentro del cuerpo y la erección es más parecida a la natural.
  • Semirrígida. El pene queda firme y se coloca a mano en la posición deseada. Es más sencilla de poner y de usar, pero más difícil de disimular.

La satisfacción es alta: en una revisión de 83 estudios con más de 12.000 hombres, unos 8 de cada 10 estaban satisfechos con la prótesis.

Sus dos riesgos principales son:

  • Infección. En un primer implante, con las medidas de prevención actuales, aparece en unos 2 o 3 de cada 100 hombres, y en menos con las prótesis recubiertas. Es más frecuente en hombres con diabetes. Si la prótesis se infecta, normalmente hay que retirarla.
  • Fallo mecánico. Con el tiempo, la prótesis puede averiarse y necesitar un cambio. En un análisis de más de 20.000 hombres con prótesis hinchable, unas 87 de cada 100 seguían funcionando sin haber necesitado cambiarse ni retirarse a los 5 años, y unas 77 de cada 100 a los 10 años.

Es una decisión definitiva: si un día hubiera que retirar la prótesis, lo habitual es que los demás tratamientos ya no funcionen. Por eso se decide con calma y con toda la información.

Quién lo trata

El Dr. Mario Domínguez Esteban es urólogo y Jefe de Sección de Uro-Oncología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. En la sanidad privada pasa consulta en Urología Mínimamente Invasiva (UMI), en Santander (Nº registro sanitario 06/2016/02769, Consulta médica, Urología). Allí valora la disfunción eréctil y la trata con pastillas, tratamientos locales y ondas de choque focales de baja intensidad, con el equipo propio del centro.

Señales de alarma

  • Consulta de forma urgente si tienes una erección que dura más de 4 horas (priapismo), o si notas dolor en el pecho, falta de aire o un mareo intenso durante o después de una relación sexual.
  • Consulta de forma preferente con tu médico si la disfunción eréctil es nueva y tienes factores de riesgo cardiovascular (tabaco, tensión alta, diabetes, colesterol alto o sobrepeso), si además notas menos deseo sexual o mucho cansancio, si ha empezado al tomar un medicamento nuevo (no lo dejes por tu cuenta) o si aparece una curvatura o un bulto en el pene.

Nunca combines las pastillas para la erección (inhibidores de la PDE5) con nitratos, como la nitroglicerina para la angina de pecho en pastilla, parche o espray, ni con «poppers»: la mezcla puede bajar la tensión de forma peligrosa. Avisa siempre de toda la medicación que tomas.

Tienes más detalle en las señales de alarma.

Preguntas frecuentes

¿Es normal con la edad?

Es más frecuente con la edad, pero no es algo que haya que aceptar sin más. Tiene tratamiento a cualquier edad, y merece una revisión porque puede deberse a problemas de salud que conviene tratar.

¿Por qué me hablan del corazón si consulto por la erección?

Porque la disfunción eréctil comparte factores de riesgo con las enfermedades del corazón y puede ser una de sus primeras señales. Los hombres con disfunción eréctil tienen más riesgo de enfermedad cardiovascular. Por eso conviene revisar la tensión, el azúcar y el colesterol.

¿Qué hago si las pastillas no me funcionan?

Primero, revisar cómo las tomas: necesitan estimulación sexual, hay que esperar el tiempo indicado y, con algunas, una comida copiosa retrasa el efecto. Muchas veces basta con ajustar la forma de tomarlas o cambiar de pastilla. Si aun así no funcionan, se revisan la testosterona y otras causas, y hay otras opciones: tratamientos locales, ondas de choque, dispositivo de vacío o prótesis.

¿Puedo tomar las pastillas si tengo problemas de corazón?

Depende de tu caso. Nunca si tomas nitratos (por ejemplo, nitroglicerina) o nicorandil, ni con «poppers». Con la mayoría de los medicamentos para la tensión suelen poder tomarse, pero tu médico debe valorar tu medicación y si tu corazón está en condiciones para la actividad sexual.

¿Qué son las ondas de choque de baja intensidad?

Un tratamiento sin medicamentos ni cirugía: un aparato aplica ondas de choque focales de baja intensidad sobre el pene, en varias sesiones cortas en la consulta, sin anestesia ni ingreso. Puede ofrecerse en la disfunción eréctil de causa vascular, sobre todo si es leve, o si las pastillas te funcionan poco o no puedes tomarlas.

¿Las ondas de choque curan la disfunción eréctil?

No se puede prometer. La guía europea considera que la mejoría es leve o moderada. El efecto no es permanente: puede durar meses y tiende a disminuir con el tiempo, y el tratamiento puede repetirse. Los resultados son más favorables en los casos leves de causa vascular, y a veces se combinan con las pastillas.

¿La prótesis de pene se nota?

La hinchable va completamente dentro del cuerpo: los cilindros en el pene, una pequeña bomba en el escroto y, en las de tres piezas, un pequeño depósito en el abdomen. Desde fuera no suele notarse. La semirrígida mantiene el pene firme, por lo que es más difícil de disimular.

¿Y si empezó después de tratar un cáncer de próstata?

Es frecuente después de la prostatectomía radical y de la radioterapia. La guía europea recomienda empezar los tratamientos para la erección lo antes posible tras el tratamiento. Las opciones son las mismas: pastillas, tratamientos locales, dispositivo de vacío y, si no funcionan, prótesis.

¿Sirven los suplementos o los productos naturales?

Su efecto es pequeño. La guía europea admite que algunos, como la L-arginina o el ginseng, pueden dar una mejoría leve en casos leves, en hombres que no quieren tomar medicación. Coméntalo antes con tu médico.

¿Lo cubre mi seguro o la sanidad pública?

La cobertura depende de cada póliza; consulta con tu aseguradora. En la sanidad pública, tu médico de familia puede estudiar y tratar la disfunción eréctil y te deriva al servicio de Urología si lo considera necesario.

Declaración completa de intereses: Transparencia.

Fuentes

Esta información no sustituye a la consulta con tu médico.